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miércoles, 26 de octubre de 2011

Un libro y una canción nuevamente...

Bueno, siguiendo lo que ya es tradición en este mi blog, uno de los últimos libros que he leído (lo terminé ayer, sin ir más lejos). Magia de una noche de verano de Maite Carranza (la misma escritora de la trilogía de La Guerra de las Brujas).

"¿Es posible crecer en un día dos años, diez centímetros, dos tallas de sujetador y 30 puntos de coeficiente intelectual? Eso es lo que Marina tiene que hacer para suplantar a su hermana Angela, durante un verano en Dublín. Pero se cruza en su camino con C.C., un friki desesperado con mono de red que interfiere continuamente en sus planes, hasta que ambos caen víctimas de las intrigas del hada Lilian, la causante de todo el lío.
Humor, amor y fantasía en esta disparatada comedia de enredo en la que nadie es lo que parece y en la que, finalmente, todos acaban descubriendo su verdadera razón de ser."


Me atrevo a decir que esas última líneas son las que describen mejor que ninguna otra la historia. La protagonista resulta de lo más peculiar, y aunque al principio le puse un poco de mala cara, la verdad es que he terminado adorándola. Y prácticamente lo mismo podría decirse de C.C., aunque... bueno, no de otros personajes. En resumen, que me ha gustado y la recomiendo con ganas.

Y esta canción... Bueno, la pongo porque me apetece.


sábado, 22 de octubre de 2011

Toys in the attic de Omnia (con su traducción y todo)




Voces en la escalera.
Juguetes en el ático.
Llaman desde el techo.
Bonitas caras pintadas.
Montando en el caballo balancín.
Recuerdos de la sombra.
Los sueños nunca mueren.


Yo podría volar si quisiera.
Podría alcanzar el cielo.
Podemos nadar como los delfines y
podemos reír hasta llorar.


Pero no hay nada que decir.
Muñecos de barro.
Podemos jugar todo el día.
Juguetes en el ático.


Sigilosamente en lo alto de la escalera
Juguetes en el ático,
esperándome
ojos en la oscuridad
buscando mis canicas.
Murciélagos en el campanario y
escucho música para empezar a jugar.
Este será mi hogar feliz
y nunca voy a estar solo.
Vamos a nadar bajo los árboles
todos mis amigos y yo.


Calla niño, no llores.
Anímate y seca tus ojos.
Ven y únete a los juegos felices.
Juguetes en el ático.


Retozando en el frenesí.
Juguetes en el ático.
Bailando locamente.
Bailando alocado,
girando alrededor,
girando a través de las telarañas,
huesos y encaje girando en el tiempo,
cuando el reloj disecciona la rima.


Y yo podría volar si quisiera.
Podría alcanzar el cielo.
Podemos nadar como los delfines y 
podemos  reír hasta llorar.


Pero no hay nada que decir.
Calla niño, no llores.
Muñecos de barro.
Anímate y seca tus ojos.
Podemos jugar todo el día.
Ven y únete a los juegos felices.
Juguetes en el ático.


Calla niño, no llores.
Anímate y seca tus ojos.
Ven y únete a los juegos felices.
Juguetes en el ático.



miércoles, 28 de septiembre de 2011

E.A.Poe y Opera Magna

Recientemente descubrí el grupo Opera Magna y sus canciones dedicadas a Poe y he decidido convertirlo en una nueva entrada para el blog. Son bastantes y tengo poco tiempo (más que nada porque, junto a cada canción, me he propuesto subir el relato o poema de Poe que le corresponda), así que iré poco a poco.
Por el momento os dejo con esta:

Un sueño dentro de un sueño

¡Recibe en la frente este beso!
Y, por librarme de un peso,
antes de partir confieso
que acertaste si creías
que han sido un sueño mis días.
¿Pero es acaso menos grave
que la esperanza se acabe
de noche o de día,
con visión o sin ella?
¿Es por tanto menor la partida?
Todo cuanto vemos o creemos
no es sino un sueño dentro de un sueño.


Me detengo en mitad del rugido
de una costa por la olas atormentada.
Y sostengo en mi mano, granos de arena dorada.
¡Cuán pocos! Pero como se arrastran
entre mis dedos hacia lo profundo.
Mientras lloro. ¡mientras lloro!
¡Oh Dios! ¿No podré sujetarlos
con un cierre más apretado?
¡Oh Dios! ¿No podré salvar
uno de las despiadadas olas?
¿Es todo cuanto vemos o creemos
un sueño dentro de un sueño?




Bueno, en verdad esta es el resultado de la unión de varias traducciones que he encontrado por ahí y algunos retoque míos. Pero, para quién pueda preferirlo, dejo también el original aquí:

A dream within a dream


Thake this kiss upon the brow!
And, in parting from you now,
thus much let me avow-
you are not wrong who deem
that my days have been a dream;
yet if hope has fown away 
in a night, or in a day,
in a vision, or in none,
Is it therefore the less gone?
All thar we see or seem
is but a dream within a dream.


In stand amid the roar
of a surf-tormented shore,
and I hold within my hand
grains of the golden sand-
How few! Yet how they creep
throwh my fingers to the deep,
while I weep- while I weep!
O God! Can I not grasp
them with a tighter clap?
O God! Can I not save
one from the pitiless wave?
Is all that we see or seem
but a dream within a dream?

domingo, 11 de septiembre de 2011

Y hoy... Jugger

Bueno, pues eso, que ya iba tocando otra entrada dedicada al jugger.
Con motivo de publicitar el hace poco creado blog de Jugger Zaragoza. Con ilustraciones, bromas y curiosidades varias de manos de Luis, dibujante y miembro del equipo zaragozano de jugger Plan B. Lo podéis ver también en "Otros mundos que frecuento" en este blog a la izquierda.
También he de decir que se aproxima la II Liga de Jugger Zaragoza. Y el antes mencionado Luis, junto a F, miembro de otro equipo de jugger zaragozano, han preparado este gracioso vídeo:

viernes, 9 de septiembre de 2011

Libros, de nuevo...

Oh, cuánto tiempo sin hablar de los libros que pasan por mis manos... Ya iba siendo hora, ¿no?
Bueno, pues dejemos descansar a los fantasmas de mi imaginación y sus mil paranoias y elucubraciones, y pasemos a algunas de las lecturas que me han hecho compañía a lo largo de este verano.
Comenzaré con un libro que me prestó un amigo: Matatrolls, una aventura de Gotrek y Félix, escrito por William King e inspirado en el mundo de Warhammer.
Se trata de la primera parte de la saga protagonizada por el enano Gotrek Gurnisson y su compañero humano de viaje y narrador de sus hazañas Félix Jaeger.
"En lo alto de la colina, se alza el castillo de las murallas ennegrecidas por el fuego como una araña pétrea que se aferrase a la cumbre con marchitos pies de roca. Ante la abertura que dejaba la puerta destrozada, colgaban hombres que se balanceaban en el extremo de unas cuerdas como moscas atrapadas en una telaraña de un solo hilo.
-Ha llegado la hora de derramar un poco de sangre -dijo Gotrek.
Se pasó la mano izquierda por la enorme cresta de cabello rojizo que coronaba su cráneo rapado y cubierto de tatuajes. La cadena que le perforaba la nariz tintineó con suavidad, en extraño contrapunto con el demencial rugido de su risa.
-Soy un Matatrolls, humano. Nací para morir en el combate. No hay lugar para el miedo en mi vida."

Y otro libro que me prestó otro amigo: Señores del Olimpo de Javier Negrete.
"El clima está cambiando y son muchos los que lo achacan a la impiedad de los hombres, protegidos
de Zeus. Pero el rey de los dioses, se enfrenta a sus propios problemas. Los gigantes amenazan con marchar desde el lejano Norte sobre las tierras de los humanos. Éstos, cada vez más numerosos, ponen en peligro la existencia de sátiros, centauros y otras razas antiguas a las que hostigan en sus
bosques ancestrales. Por si las intrigas y rencillas entre los mismos dioses fueran pocas, una criatura
llamada Tifón, que asegura ser hijo de Cronos, amenaza con convertirse en el nuevo señor del Olimpo."

Y por último, y no por ello menos importante, un libro que me prestó una amiga que, aunque leí antes del verano, nunca es tarde para incluir. Lágrimas Oscura de Arthur de Jeuffosse.
"Hace 3000 años el Rey Cécrope tuvo que decidir cuál sería la deidad protectora de la pequeña ciudad de Atenas. El dios Poseidón y la diosa Atenea pugnaron por tal honor. Llegado el momento de elegir, los hombres votaron a favor del dios y las mujeres optaron por la diosa. Al ser ella más numerosas, Atenea ganó y se convirtió desde entonces en la protectora de la ciudad. Pero Poseidón no aceptó de buen grado la derrota y, enfurecido, impuso un castigo para las mujeres atenienses: desde ese momento no podrían volver a votar ni participar de las decisiones que afectaran a su vida.
Sin embargo, un numeroso grupo de mujeres no toleró tal humillación, y una noche partió de Atenas para habitar tierras nuevas y construir Temíscira, la ciudad en la que las mujeres podían garantizar el respeto de sus derechos incluso por las armas. Durante los siglos posteriores serían conocidas con el nombre de amazonas, y rodeadas de un sinfín de leyendas.
Esta es la historia de Aleida, una joven ateniense que logrará llegar a la ciudad de las mujeres soldado. Un lugar donde aprenderá el valor de la camaradería, del esfuerzo y del sacrificio, donde descubrirá el verdadero significado de la vida y la muerte, y donde encontrará también su primer amor de la mano de un joven espartano.
Esta es la historia de las mujeres que hace 3000 años decidieron tomar las armas para defender sus derechos."

Y eso es todo por hoy...

                             

lunes, 5 de septiembre de 2011

Y correr bajo la lluvia...

Su padre le había prometido 5 euros a cambio de que sacase al perro. Normalmente lo habría sacado él, pero en invierno y lloviendo se ve que prefería recurrir al bolsillo para convencerla a ella...
Pero para qué mentir, a ella no le suponía sacrificio alguno. Lo supo en cuanto puso un pie en la calle.
Era noche cerrada, el aire soplaba fresco, pero no tan frío como acostumbraba en las noches lluviosas. Incluso había osado salir en manga corta... Probablemente le costaría un resfriado, ¿pero qué más le daba?
En la estrecha calle no se veía ni un alma, y optó por desenganchar la correa y dejar que el animal corriese libre. Sabía que, por muy díscolo que fuese, si ella no salía de la calle él tampoco lo haría. 
Observó a su canino amigo correr eufórico de un lado a otro y, extendiendo los brazos, levantó el rostro hacia el cielo sin luna ni estrellas de la ciudad, dejando que agua la empapase.
Jamás habría hecho algo semejante de haberse creído observada, pero a esas horas el lugar estaba tan desierto... que le era imposible resistirse a ella llamada de libertad y caprichosa espontaneidad que las noche despertaba en ella.
Era tan agradable...
De pronto sintió que algo se soltaba en ella, esas ataduras que normalmente se autoimponía, esa norma no escrita que la hacía mostrarse comedida ante los demás... Y, con una sonrisa en los labios, echó a correr junto a su perro calle arriba, calle abajo.
Era un capricho incongruente y sin finalidad alguna, pero se sentía maravillosamente libre, eufórica, corriendo bajo la lluvia, casi olvidando el frío, con el perro a su lado.
No podía menos que fascinarse ante la influencia que la noche ejercía sobre ella... Normalmente no era amiga de las carreras, si bien adoraba andar, echar a correr sin más no era lo suyo...
Pero en aquel momento se sintió capaz de cualquier cosa, mucho más feliz de lo que había estado en días. 
Y deseó que aquel momento no terminase jamás... Pocos momentos le habían resultado tan deliciosos como aquel.